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Spiga Gourmet
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Del horno

Pinsa Clásica

Base de pinsa con masa madre: ligera, crujiente y aireada. Cinco minutos de horno.

Contenido pendiente de revisión

Ligera, crujiente y aireada. La pinsa no es una pizza: la masa lleva más agua y menos gluten, fermenta más tiempo y sale con una miga llena de alveolos y una corteza que cruje sin resultar dura.

La masa madre es la diferencia

Lleva masa madre, y eso es lo que hace la miga: fermentación larga, alveolos grandes y una digestión más ligera. La base viene ya horneada, así que ese trabajo está hecho.

Lista en cinco minutos

Cinco minutos de horno a 250 °C y ya está. Se cubre al gusto antes de meterla y sale directa a la mesa: no necesita reposo, ni levado, ni harina en la encimera.

Lo que la hace especial

  • Masa madre: miga aireada y corteza que cruje.
  • Rectangular, para compartir: se corta en cuadrados y se reparte.
  • Del envase al horno: sin preparación previa.

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Cómo disfrutarlo

  • Al horno: cinco minutos a 250 °C, ya cubierta.
  • Clásica: tomate, mozzarella fior di latte y albahaca al salir.
  • Con burrata: cubierta al salir del horno, nunca antes.
  • Blanca: aceite de oliva, romero y sal, sin tomate.
  • Para compartir: cortada en cuadrados, como aperitivo.

Preguntas frecuentes

¿Contiene lactosa?

No lleva ingredientes lácteos, pero puede contener trazas de leche, así que no es apto para alergias graves.

¿Qué diferencia hay entre una pinsa y una pizza?

La masa. La de pinsa lleva más agua, menos gluten y una fermentación más larga con masa madre, y eso da una miga más aireada y una corteza que cruje sin resultar dura.

¿Cómo se prepara?

Cinco minutos en horno a 250 °C. Se cubre al gusto antes de meterla: no necesita reposo ni levado, porque la base ya viene horneada.

¿Contiene alérgenos?

Sí: contiene gluten y soja, y puede contener trazas de leche y de mostaza. La harina de soja va dentro de la harina para pinsa.

¿Cómo se conserva?

Refrigerada entre 0 °C y 4 °C hasta la fecha del envase.

¿Se puede congelar?

Sí. Congélala en porciones y hornéala directamente, sin descongelar, para que no pierda la textura.